sábado, 19 de octubre de 2019

OTRA VISIÓN DE MCDONALD'S

Me gustaría dar otra visión del mundo de la inversión, o al menos, como la veo yo. Muchas veces solemos centrarnos en buscar la mayor rentabilidad posible, el mejor dividendo, o la acción más infravalorada, con el objetivo de hacer un buen bagre (no hacer un “brager”, como solía decir un compañero mío de la Universidad.

El caso es que hoy he estado con un buen amigo desde hace ya 20 años. Hace 3 semanas su hijo de 5 años fue diagnosticado con un Linfoma de Burkitt (nada que ver con los Burkas con los que yo lidiaba en el Middle East). Para los no duchos en la materia, es un cáncer del tipo leucemia, lo que genera multitud de estrés, problemas y miedo, como pueden Ustedes imaginar.
Afortunadamente, la fundación de un tal Amancio Ortega, donó unos equipos al Hospital con el que se está eliminando el problema tumoral de este, y muchos más casos, además sin necesidad de cirugía. Estos equipos, que valen una millonada, no podrían haber sido adquiridos por la Administración autonómica, entre otras cosas porque están muy ocupados con sus guerras político-lingüisticas y construyendo carriles bicis por doquier, a la vez que multando a los ciudadanos que circulan en patinente sin casco.

Entiendo que haya gente que no esté de acuerdo con estas donaciones, pues les gustaría mucho más que el dinero pasase por sus manos, no sé si como los 6 millones de la EMT de Valencia que han desaparecido, o para realmente hacer cosas que mejoren la sociedad. En cualquier caso, me alegro enormemente de ser accionista de Inditex, y ojalá hubiera 1 millón más de Amancios en España.

Me he ido un poco por los cerros de Úbeda, y volviendo al tema, mi amigo me comentaba que hay muchos niños con casos similares, venidos de Cádiz, Albacete, o Jaén, donde no tienen los medios para poder curarlos, o al menos, intentarlo con las máximas posibilidades de éxito, como todo niño merece. Estas familias, no tienen en muchos casos recursos para quedarse 6 meses de alquiler, y menos aún en un hotel. ¿Quién subvenciona a estas familias?? ¿Los políticos?? NO. Un tal Ronald McDonald’s, con su Fundación.


La Fundación de nuestra querida cotizada, ha construido un hogar para los familiares de los niños que tienen que pasar por el mal trago de luchar contra el cáncer. Para eso sirven las empresas, para generar riqueza, dinero, y ayudar a los demás cuando lo necesitan. Da igual si haces hamburguesas, Tacos, teléfonos o aviones. Tu desempeño tiene que servir para mejorar este planeta, si no, tu viaje en el tren de la vida, no será más que una mera anécdota.

McDonald’s es una empresa con mucha controversia, por su mal llamada “comida basura”. La realidad es que puedes ir allí y tomarte un gazpacho, o una ensalada mediterránea. McDonald’s incorporó el McFish y el Wrap ya hace años, y nadie lo pedía. La gente quiere ser feliz, como los niños, y a veces, la vida es demasiado corta como para estar cuestionándonos asuntos banales.

No sabemos si viviremos 100 años, o 10 minutos, lo importante es el camino que recorremos juntos, y no sé Ustedes, a mi me sabe mejor con un Big Mac, que con una pieza de Tofu…


Les deseo mucha salud, y que tengan muy buena noche!!!

POLÍTICA E INVERSIÓ

Ya saben que no me gusta hablar de política habitualmente, y menos aún mezclarla con el apasionante y etéreo mundo de la inversión. Las circunstancias actuales, la inacción de la clase política, que no deja de ser un reflejo de la Sociedad, su incapacidad mental y de obrar, así como la utilización partidista de los medios de comunicación, nos ha llevado a revivir fantasmas del pasado, poner en peligro nuestras inversiones y futuro, así como lo más importante que debe garantizar un Estado, la Seguridad de las personas, y su bienestar.

Decía un señor apodado “El Príncipe”, un tal Niccolò di Bernardo del Machiavelli, filósofo y diplomático del Renacimiento, probablemente la época más brillante de nuestra vecina Italia, que “quien tolera el desorden para evitar la guerra, tiene primero el desorden, y después la guerra”.



Políticamente, me considero una persona moderada y liberal, me parece bochornoso tratar de dividir a la gente entre izquierdas o derechas, o colores azules y/o rojos. En el Siglo XXI, en un mundo global, donde todos nos necesitamos para el intercambio comercial y cultural y mejorar la calidad de vida no tiene sentido la división entre razas o etnias. Como decía el Pastor más famoso de la historia, sólo existe una raza: “la raza humana”. Esto cualquiera que haya salido de su comarca, lo sabe bien. Tampoco es de recibo dividir a familiares y amigos por el uso de una u otra lengua. La diversidad enriquece, si bien, todo el mundo debería poder comunicarse mediante un vehículo común, esto destrona barreras, y mejora el intercambio de conocimiento a nivel mundial. Yo mismo hago negocios con chinos que no hablan inglés a través de WeChat, gracias al traductor simultáneo que tiene. ¿Es o no es eso un futuro apasionante?

Con respecto a la inversión, algunos saben que durante mi etapa en el Comité Consultivo de Repsol S.A., a una tal Cristina se le ocurrió expropiar la filial argentina adquirida en su país, valorada en la modesta cantidad de 15.000 M USD. La inseguridad jurídica de la operación hizo que la empresa perdiera 10.000 M USD, y dando gracias, porque pudo ser el 100%, afortunadamente, alguien compró esos bonos (esto daría para otro post extenso), y posteriormente, incluso hubo valientes que se atrevieron a comprar el litigio parar tratar de cobrar…

Esto hace que a la hora de invertir, el capital sea muy miedoso, y prefiera dirigirse a países con la mayor estabilidad política y seguridad jurídica habida. Por eso es mejor una inversión en Canadá, que una en Argentina, y por eso, debemos pedirle a nuestros responsables que no conviertan esto en los Balcanes, sino que se fijen en los países nórdicos.


Como saben, he recorrido algunos países por el mundo. Tengo clientes que viven en Ecuador, con cuentas en Suiza, clientes en Panamá, con viviendas que costaron 3.000.0000 M USD en Caracas, y vendieron por 10.000 USD, o clientes en Centroamérica que han pasado de tenerlo todo a nada en cuestión de meses.

Una cosa tengo clara, como meros peones en un tablero de ajedrez dirigido por una clase política cada vez menos preparada e incompetente, y a la vez, más demagoga. Lo único que nos queda es invertir con raciocinio, mirar por los nuestros, y vivir felices y tranquilos. Si el tablero se desmorona, con dos clics, y un billete de Ryanair, nos acogerán con gusto en Luxemburgo…
Que tengan un feliz fin de semana!!!